Motivo de mi blog

Compartir mis creaciones en el mundo del jabón y la cosmética me ha llevado a editar este blog . En él expondré lo que salga de mi taller, ese laboratorio donde es inevitable que me sienta Alquimista, donde aceites, esencias y plantas me envuelven casi sin que me de cuenta y me obligan a elaborar ungüentos, cremas y jabones que hacen que el aseo diario sea el mejor rato del día.

El jabón y la cosmética artesanos es mi trabajo, mi afición y mi vida.
Espero que de vez en cuando te des una vuelta por aquí, y disfrutes de lo que veas.

Jabón de Avena y Leche de Cabra

Es uno de mis preferidos, suave, cremoso y muy delicado. Me gusta porque es tolerado tanto por los niños como por los abuelos, que parecen los más olvidados.


Me encanta hacer experimentos, porque es divertido y necesario y este lo quiero compartir. Cada uno tiene sus preferencias, y ninguna es mejor que la otra, los jaboneros somos artesanos por lo que cada uno pone lo que le parece mejor. Con estos jabones he jugado con distintas maneras de añadir la leche de cabra: En primer plano, la leche va congelada, fundiéndose con la sosa con mucho cuidado y paciencia. El otro jabón, en segundo plano, la leche la he añadido a la lejía una vez fría, del tiempo; como veis ha oscurecido un poco, pero reconozco que ha sido muy cómodo. En tercer plano he añadido la leche en la misma traza, casi de inmediato empezó a oscurecer, pero tiene un color tostado muy bonito.
Los tres son exactamente iguales en la fórmula. No ha variado ni el olor ni la calidad. Cualquiera de las tres maneras de añadir la leche de cabra es válida; solo hay que escoger la que más nos guste.


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